Entrevista del mes: Oscar Castañares

¿Dónde naciste?
Nací en Córdoba capital.


¿Dónde realizaste tus estudios?
En la Universidad Nacional de Córdoba. Allí cursé la carrera de medicina y después me vine a Neuquén donde hice mi residencia en Anestesiología. Fui de la primera promoción.


¿Por qué elegiste la medicina?
Primero porque tengo vocación de servicios. Segundo, porque desde que tengo uso de razón siempre quise ser médico y nunca cambié mi decisión.


¿Qué te hizo decidir por la anestesiología?
Cuando cursaba ginecología, me llevaron a ver una cirugía y allí tuve la oportunidad de conversar con el anestesiólogo. Fue como un viaje de ida, porque a partir de ahí empecé a tener contacto con él y con la especialidad. A partir de ese momento supe que quería ser anestesiólogo. La considero como una de las especialidades más completas, donde uno pasa a ser la conciencia del paciente cuando éste se encuentra inconsciente.


¿Desde qué año sos socio de ANAAR?
Yo hice mi residencia desde el 95′ al 98′. Y ya desde mi segundo año, quienes eran los socios fundadores nos hacían participar de algunas reuniones, a pesar de que no había una apertura con respecto a la residencia. Esos fueron los comienzos de la asociación. Cuando más adelante tomamos la posta como vocal primero, luego tesorero y secretario y después presidente, hicimos cambios muy grandes y sentamos la base de lo que es hoy la actual asociación: creamos un respeto sobre la imagen del anestesiólogo, creamos una forma de dignificar nuestro trabajo, nos hicimos ejemplo para otras especialidades.


¿Observaste otros cambios luego de tu administración?
Hubieron varios hitos en la asociación que marcaron un antes y un después: una fue el ingreso de Alejandro Nazra, que en su momento hizo un cambio muy grande por su sentido gremial. Otra fue el ingreso de Juan Pablo González, que desde lo administrativo nos sirvió para organizarnos mejor.


¿Cuáles creés que son los desafíos que tienen los anestesiólogos en la actualidad?
El desafío de los anestesiólogos es el de continuar formándose, no solo por nosotros, sino por el paciente. Tienen que estar constantemente actualizados justamente en esta especialidad que más ha crecido.


¿Y los de la asociación?
El desafío de la asociación hoy es el recurso humano: saber formar el recurso humano. Otro desafío es tratar de estar siempre vinculado a la salud pública. Creo que tiene que haber un solo sistema integrador y no público o privado.

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